Empieza en una hoja de prueba. Estas propuestas están pensadas para lápices de colores; cada papel y cada mina dejan una huella diferente.
01Capas ligeras
Deja que el color crezca sin apretar desde el principio.
- Sujeta el lápiz con comodidad y dibuja pequeños círculos superpuestos.
- Cubre una zona con una capa muy ligera.
- Añade otra capa solo en la mitad y una tercera en un extremo.
Observa: tres intensidades con un solo lápiz. No hace falta borrar todos los pequeños huecos del papel.
02Degradado suave
Construye una transición entre dos tonos próximos.
- Aplica el tono claro sobre toda la zona.
- Añade el oscuro desde un extremo, reduciendo poco a poco la presión.
- Superpone capas ligeras en la franja donde se encuentran.
Observa: una transición gradual. Si aparece una raya, suaviza alrededor con el tono claro sin presionar de golpe.
03Volumen sencillo
Una pequeña zona oscura puede sugerir una forma redondeada.
- Decide de dónde llega la luz.
- Reserva un área clara junto a ese lado.
- Añade el tono más oscuro en el borde opuesto y suavízalo hacia el centro.
Observa: la relación entre claro y oscuro. La sombra puede ser otro verde o azul; no tiene que ser negra.
04Textura con puntos
Explora el ritmo del gesto sin rellenar toda la superficie.
- Haz puntos pequeños, separados y con presión cómoda.
- Agrúpalos en una zona para que parezca más oscura.
- Deja más espacio entre puntos al acercarte al área clara.
Observa: también puedes construir luz con espacios vacíos.
Los muestrarios son ilustraciones orientativas. El resultado real depende de tus materiales, el papel y la presión.